
Al igual que un niño, un cachorro de ovejero alemán necesita de estimulación temprana.
Sus padres pueden ser excelentes y su genética y herencia perfectas, pero si no lo educamos corremos el riesgo de desperdiciar sus maravillosas aptitudes y generar inconvenientes a futuro.
El bello carácter del pastor alemán nos indica que su fiabilidad es alta, de todas maneras el adiestramiento y la estimulación temprana nos brindan la posibilidad de un perro obediente, un excelente guardián, útil y con correctos modales.
Estudios realizados en Estados Unidos nos aseguran que un ovejero alemán estimulado correctamente puede ser un compañero más activo, inteligente, maduro y calmo en situaciones de stress. Las pruebas fueron hechas por especialistas y entrenadores militares y el sistema fue bautizado Bio-Sensor, del que hablaremos más adelante.
El sistema de estimulación temprana se basa en que la estimulación debe ser realizada a determinada edad, muy temprana, donde se “abre una ventana” a esa posibilidad, ventana que se cierra muy pronto perdiéndose entonces la opción de un pastor alemán de rendimiento superior.
Está comprobado que tanto en perros como gatos que reciben estimulación temprana se mantienen calmos en situaciones de stress, resuelven test de inteligencia con marcada superioridad y se enferman menos.
Cómo realizar estimulación temprana en cachorros de ovejero alemán:
Al nacer los ojos y oídos de los cachorros se hallan cerrados, es por ello que en estas primeras semanas de casi inmovilidad sólo responden a estímulos táctiles, térmicos y de movimiento.
Entre el día 5 de nacidos y el día 10 se pueden retirar los cachorros de su cubil 1 vez al día, durante 3 minutos, esto provoca una disminución de su temperatura corporal, no peligrosa, que genera un poco de stress, estimula su sistema hormonal, pituitario y adrenal.
Este hecho templará su carácter y su cuerpo manteniéndolo calmo en situaciones de peligro cuando sea adulto y fortalecerá sus defensas.
Otro de los efectos de este tipo de estimulación temprana en ovejeros alemanes es que da como resultado perros más inteligentes, que cometen menos errores.
La socialización es parte de la estimulación temprana y también muy importante, y debe efectuarse en una breve “ventana” que va de la semana 4 a la semana 6 de vida. Y consiste simplemente en que amplíe sus contactos otros perros, además de su madre y hermanos, y varios seres humanos.
Para esto debe retirárselo de su cubil y ser manoseado y acariciado, 1 vez al día.
La sobreprotección materna trae nefastos resultados, como falta de iniciativa, menor inteligencia, temor, falta de curiosidad, stress, etc.
Por todo esto es muy importante para la vida del futuro pastor alemán, una primera infancia con estimulación temprana y en contacto humano.
Sus mejores habilidades se verán potenciadas y estarás en posesión de un mejor amigo, compañero y protector.
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