El moquillo en el Pastor Alemán puede evitarse

El moquillo es una enfermedad que se presenta en general en cachorros de pastor Alemán menores de 1 año, generalmente atacando entre los 3 y los 6 meses de vida de nuestra mascota, aunque también puede aparecer en crías recién nacidas y perros adultos.
La mayoría se contagian generalmente por aspiración del virus de moquillo, estando las amígdalas y los ganglios linfáticos bronquiales propensos a desarrollar los primeros síntomas.
Posteriormente y con velocidad el virus pasa al torrente sanguíneo en uno o dos días. Los síntomas son algo variados pero suele observarse mucosidad  en nariz y ojos, tos intermitente y vómitos.
El Pastor Alemán en esta etapa de la enfermedad se entristece mucho y pierde el deseo de comer. Aparece diarrea conteniendo estrías de sangre. El perro presenta un cuadro de fiebre muy alta y decaimiento total.
Las almohadillas de las patas se resecan y todos los síntomas se hacen agudos empeorando el estado general y las posibilidades de supervivencia.
El cuadro nervioso puede ser progresivo, dependiendo de si los síntomas se desarrollan a partir del extremo de la columna dirigiéndose al  cerebro o comienzan directamente en el cerebro (con lo cual el sistema nervioso es afectado de forma repentina desde casi el principio).
Si es progresivo, a la cuarta semana de enfermedad los síntomas nerviosos recaen en  convulsiones periódicas e intermitentes no controlables que pueden dejar secuelas permanentes (de movimientos involuntarios constantes) y dejar efectos paralíticos, especialmente en los miembros posteriores con variada intensidad o muerte por parálisis respiratoria.
Es importantísimo vacunar a tu Pastor Alemán contra el moquillo, ya que es una enfermedad muy peligrosa, mortal, paralizante y que puede dejar secuelas a nivel neurológico para toda la vida.

pastor_moquillo

El moquillo es una enfermedad que se presenta en general en cachorros de Pastor Alemán menores de 1 año, generalmente atacando entre los 3 y los 6 meses de vida de nuestra mascota, aunque también puede aparecer en crías recién nacidas y perros adultos.

La mayoría se contagian generalmente por aspiración del virus de moquillo, estando las amígdalas y los ganglios linfáticos bronquiales propensos a desarrollar los primeros síntomas.

Posteriormente y con velocidad el virus pasa al torrente sanguíneo en uno o dos días. Los síntomas son algo variados pero suele observarse mucosidad  en nariz y ojos, tos intermitente y vómitos.

El Pastor Alemán en esta etapa de la enfermedad se entristece mucho y pierde el deseo de comer. Aparece diarrea conteniendo estrías de sangre. El perro presenta un cuadro de fiebre muy alta y decaimiento total.

Las almohadillas de las patas se resecan y todos los síntomas se hacen agudos empeorando el estado general y las posibilidades de supervivencia.

El cuadro nervioso puede ser progresivo, dependiendo de si los síntomas se desarrollan a partir del extremo de la columna dirigiéndose al  cerebro o comienzan directamente en el cerebro (con lo cual el sistema nervioso es afectado de forma repentina desde casi el principio).

Si es progresivo, a la cuarta semana de enfermedad los síntomas nerviosos recaen en  convulsiones periódicas e intermitentes no controlables que pueden dejar secuelas permanentes (de movimientos involuntarios constantes) y dejar efectos paralíticos, especialmente en los miembros posteriores con variada intensidad o muerte por parálisis respiratoria.

Es importantísimo vacunar a tu Pastor Alemán contra el moquillo, ya que es una enfermedad muy peligrosa, mortal, paralizante y que puede dejar secuelas a nivel neurológico para toda la vida.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Entradas relacionadas

Comentarios (2)